Un tiempo maravilloso...
Escrito por Administrator   
domingo, 19 de febrero de 2012

Image Cuando cree mi web tenteatro jamás pensé que llegaría a las ochenta mil visitas;  es más, pensé que sería una cosa pasajera.  Empecé tímidamente, como pidiendo permiso, pero siempre con la seguridad de llevar un buen patrón al mando de los detalles técnicos, del trabajo duro. Sólo pretendía ser una vía para no perder el contacto con todos los niños y niñas que participaban en el Taller de Tenteatro en un tiempo que se presentaba  duro y que pude superar con la ayuda de todos los que apostaban por mi trabajo. Nunca me dejaron tirar la toalla y me empujaron a seguir adelante.  Crear  este espacio era más bien una cuestión de necesidad, eran tiempos de escasez económica, había que ahorrar en papeles, en fotocopias, en llamadas de teléfono.  Pero como siempre he sido un trasero inquieto pronto quise darle más contenido, no sólo usarla para mostrar nuestro trabajo, tener a los padres informados, bajarse las obras y estar al día en las tareas que realizábamos, sino para compartir cuentos, poesías, libros, canciones, aventuras, ocurrencias...  y entonces se abrió para mí un mundo mágico que domingo tras domingo durante cuatro  años he ido alimentando.

Image Y  como quién quiere celeste que le cueste, me  vi en la aventura de mandar muchos correos a escritores, ilustradores y músicos para solicitar permiso para subir sus obras. Nunca obtuve un no por respuesta.  Así surgieron amistades y descubrí que existen muchas brujas locas y maravillosas al otro lado del mundo, brujas de una gran generosidad, capaces de escribirte un cuento sólo para ti porque quieres hacer un regalo especial, o una poesía en una noche. Así conocí a una mujer maravillosa con la que mantengo amistad en la distancia: Mercedes. A ella me condujo mi deseo de pedirle a Bianfa, un escritor  ilustrador  argentino permiso para subir uno de sus cuentos, "El Huevo Azul", un cuento que me maravilló desde que lo leí y me condujo a buscar todo lo que llevará la firma de él. Durante meses le escribí a todos los correos que encontré y siempre recuerdo que le ponía  que disculpará mi insistencia, pero nunca obtuve respuesta.

Al año de mandarle mi primer correo recibí  respuesta, una respuesta que me golpeó el corazón. Lo firmaba Mercedes, su compañera. Ella estaba aterrizando de su viaje por el dolor y se topo con mis correos y me contestó para decirme que Bianfa había muerto justo cuando yo empecé a escribirle y por eso nunca contestó a mis peticiones. Me dijo que nunca las leyó pero que estaría encantado de que sus historias atravesaran las orillas que nos separan  y que ¡adelante!. Y así de vez en cuando saco el maravilloso mundo de este hombre a pasear por mi web y celebro la magia que tiene este bicho. Ha sido una de las cosas más bellas que me han aportado esta experiencia.

ImageTambién compartir aventuras de infancias de tantas y tantas personas que se han parado un ratito a hacer un repaso por su niñez y compartirla; las recibí todas como un gran regalo envuelto en papel de generosidad. Me quede esperando algunas, pero me imagino que si no llegaron es que no estaban para mí.  Mucha música, historias animadas, cuentos dedicados, reportajes de nuestro trabajo… muchas horas de  buscar, de disfrutar y leer. Una aventura apasionante. La página fue creciendo en seguidores y yo intentando siempre buscar algo nuevo; sobre todo siempre me ha interesado el mundo de los libros para los chiquillos y por eso siempre la Biblioteca Municipal y las librerías han tenido un gran espacio en mi web.

Un día se me coló Lucia, con sus palabritas y me empezó a marear la cabeza con sus cosas y su manera particular de ver el mundo  y paseando por la calle he descubierto que tiene hasta club de fans y todo.  Y todos quieren saber  de la Detective, La Ilustrada y La Bella. Temo que sus fans van a sentir mucho que durante un tiempo ella se guarde sus palabritas para ella.

ImageY ahora se me ha colado la hora de dejar descansar por un tiempo esta web, no por falta de ideas o ganas de compartir; ni de libros que recomendar, ni infancias que conocer, sino porque llegó el momento de parar y de dejar reposar la mente, para poquito a poco cargar las pilas con las que seguir aprendiendo y porque no admitirlo, para dedicar todas mis energías a lo que ahora me parece lo primordial: dejarme la piel sobreviviendo a esta crisis que nos sube por las piernas y nos pinta un horizonte lleno de nubarrones. No quiero que me coja la tormenta y si me coge quiero llevar un buen paragua para proteger a lo que más mi importa en la vida: mis hijas.Ahora  toca otra aventura… Y como es de bien nacido ser agradecida y para que la historia haya funcionado tan bien, no puedo olvidarme que detrás de este espacio hay mucha gente directa o indirectamente implicada y gracias a tod@s hemos llegado hasta aquí.

Quiero agradecer en primer lugar a la persona que es la gran artífice de esta web:  Sinforiano Quintana (Sinfo). Sin él jamás hubiera sido posible, yo busco, preparo, exijo, quiero las cosas como las quiero, pero sin sus conocimientos de este mundo y su gran paciencia jamás esta web hubiera visto la luz. Muchas horas dedicadas cada domingo para que todo quedara como yo quería, como diría un amigo mío  “yo soy la mujer que apunto con el dedo y digo ¡asi!” Eternamente agradecida…  Mil gracias al creador de mi Logo, Juan Ramón López, por entender siempre lo que yo quería y jamás escuchar de su boca un No… Gracias a todos los escritores y escritoras; ilustradores e ilustradoras, colaboradores que me regalaron la oportunidad de compartir su trabajo. ImageA todos los hombres y mujeres que fueron niñ@s y no se olvidaron y nos llenaron cada domingo la noche de sensaciones, olores, músicas… tiempo. Gracias a los que me han seguido todos estos años y han dejado sus mensajes de cariño.  Y sobre todo a mis niñas pequeñas que son mi mayor tesoro y mi máxima inspiración.

Y esto no es un adiós sino hasta la vista, hasta cuando el viento me sea favorable y pueda sacar mi escoba de bruja aficionada y recorrer el mágico mundo de las palabras, los sueños, las ilusiones. Mientras tanto nunca dejen de soñar y de jugar. Un abrazo