DESMONTANDO ILUSIONES...
Escrito por Administrator   
lunes, 14 de noviembre de 2011

Image Hay que desmontar el Rinconcito… ¡Menudo trabajo! ¿Dónde guardaré tanto trasto? Me imagino que para algunos siempre encontraré un lugar,  otros irán a parar al sitio de donde salieron y  con los otros ya se verá.  Desde luego será más fácil que buscarle alojamiento a tantos recuerdos y momentos vividos entre las cuatro paredes. Siempre me he preguntado cómo pueden caber tantos mundos en un sitio tan pequeño. Bueno, en los últimos meses no he parado de hacerme preguntas y para algunas no he encontrado respuestas. Supongo que es cuestión de tiempo…. él me las dará cuando considere oportuno. Ya me he ido preparando por esto, llevo meses… desde que las cuentas no salían y el dinero no llegaba; desde que el teléfono dejo de sonar; desde que las tardes de septiembre pasaban y no aparecía ninguna carita conocida a decir este año vuelvo; desde que empecé a abrir mi correo y todos eran mensajes de “pásalo y serás feliz” pero ninguno de niñ@s, padres o madres para decir: “sigo o lo dejo”; “gracias por el tiempo compartido” – miento – hubo uno. De unos padres a los que les estoy muy agradecida.

Ya el panorama se presentaba muy gris y si a eso sumamos que andábamos en números rojos, -  es que el rojo siempre me ha perseguido -  yo sabía que era cuestión de tiempo. Y allí en el local,  aquellas tardes de septiembre lloré, por dentro, siempre por dentro y debe ser por eso que tengo tantas canas, porque me cuesta mucho llorar como Dios manda  y claro, la tristeza se me sale por la punta de los pelos. Lloré de impotencia, de decepción y de soledad.

En este Rinconcito han pasado cosas maravillosas, hemos jugado, reído, nos hemos puesto serios cuando había que hacerlo y hasta a veces hemos llorado. Aquí hemos dado forma a muchas historias con las que luego dábamos la bienvenida a la Navidad o al verano. Aquí han llegado niñ@s con voces chiquititas, casi escondidos como tortugas en su concha y poco a poco han ido ganando en confianza  y su voz se ha vuelto grande.

Aquí hemos repartido besos y abrazos en igual proporción que pintura para disfrazar sus caras y salir a la calle a llenarla de color.  En este Rinconcito hemos jugado grandes y chicos; hemos jugado y aprendido; hemos inventado un mundo hecho a la medida de cada un@ y hemos sido muy felices.

En este Rinconcito al que le empezaron a salir humedades y lo arreglamos pintado ternura en sus paredes he pasado días duros de mi vida, donde de las 24 horas sólo las que pasaba aquí compartiendo, eran las únicas vividas.

Aquí me he revolcado por el suelo de risa con las ocurrencias de los chiquillos y también trabajando con Las Limpitas, preparando nuestros trabajos para las fiestas ¡Cuántas risas compartidas! ¡Si las paredes hablaran…!

Por aquí también pasó el Caballero de Olmedo y toda su tropa y juntos saboreamos  las famosas “Delicias de Olmedo“ de la madre de María, una manita para los pasteles. Y l@s niñ@s en verano para preparar la Escala en HIFI de las fiestas. Por aquí sólo ha pasado vida; vida en movimiento; vida que quiere construir, participar, existir y contribuir a hacer crecer nuestro pueblo culturalmente.

 Y por aquí ha pasado mi corazón. Mi hija Irene que es muy sabia siempre me he dicho: «Mamá, tu problema es que pones tanto corazón en lo que haces, amas tanto tu trabajo que piensas    que eso le importa a la gente y no es así. Solo unos pocos saben apreciarlo»   Y yo siempre le respondo: «Hija, lo sé, pero el día que deje de ponerle todo el corazón a lo que hago será el día que no me importe». Y ese día por fin llegó….Image