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"La H pide la palabra" de Fabian Sevilla
domingo, 15 de marzo de 2009

ImageTexto: Fabián Sevilla
Imagen: Verónica Hachmann

 

El Congreso Anual de Vocales y Consonantes se desarrollaba con tranquilidad, cuando la H estiró una mano para pedir la palabra.

—Te escuchamos —le dijo la T, que presidía el encuentro.

La H carraspeó y, sin timidez, expuso:

—¡Estoy harta de ser silenciosa! ¡Quiero sonar!

El alboroto alfabético que se armó fue tremendo. La T llamó al orden y pidió a la H que se explicara mejor.

—Y… sí. todas tienen sonido. Yo, nada. Chicas, aparezco en palabras tan importantes como “hijo”, “hogar” e incluso “hablar”, pero la gente ni me pronuncia y son pocos los que se acuerdan de mí y me utilizan al escribir. ¡Exijo mi derecho a sonar! Aunque sea parecido a otra letra.

—¿Y yo, qué? Sueno a U o a V. Si estaré en treinta palabras es mucho. Y no me quejo —le retrucó la W.

—No sabés el dilema que es compartir un sonido con otras —dijo la Q mirando de reojo a la C y la K, que asentían con las cabezas.

—A mí me pasa lo mismo. Encima somos víctimas de los horrores de ortografía —agregó la Z que compartía un triste destino con la S y la C.

—¡Yo, en minúscula, tengo punto como la J y no me hago tanto drama! —agregó la I—. Aunque confieso que es injusto que la U a veces se dé el lujo de tener dos y se las tira de ser otra letra.

—Tenés dos patas y dos brazos. Yo no puedo decir lo mismo —le gritó la M que vivía renegando por su parecido con la N y la Ñ, que además tenía sombrerito.

La H seguía emperrada.

—No me importa. Necesito un sonido que me dé personalidad. Dependo del lápiz o la lapicera y eso no es vida. ¿A quién le gusta depender de otro?

El resto del abecedario se miró. Algo de razón tenía. La T volvió a tomar el control.

—¿Qué sonido se te ocurre, querida?

—No sé, me gusta el de la F…

—Ah, no, yo no cedo nada —se excusó la F que ya había batallado con la H por el derecho de la palabra “fierro”, entre otras.

—También me gusta el de la V.

—¿La alta o la petisa?

—La de “vaca” —respondió la H.

—Te entendemos, pero ninguna puede cederte su sonido. Se me ocurre que tendrás que salir a buscarte uno propio —sugirió la D, muy comprensiva.

A la T, la propuesta le pareció aceptable.

—Eso, tenés un año, hasta el próximo congreso, para encontrar un sonido para sonar.

Todas estuvieron de acuerdo. La H fue a su casa, armó las valijas y partió a buscar lo que tanto quería. Se le ocurrió que el viento podría prestarle alguno de sus tantos sonidos. Con bufanda, guantecitos y pasamontaña viajó al Polo Sur, donde el viento tiene su residencia de invierno. Luego de explicarle, el tipo le dijo que encantado, pero no le convenía.

—Si te cedo algún sonido, cuanto te pronuncien van a volar sombreros, papeles, hasta techos. La gente evitará usarte.

A la H le pareció razonable. Se fue a hablar con el mar. En malla, ojotas y lentes oscuros, llegó a la playa. Bajo una sombrilla escuchó cómo el mar la convencía de lo poco conveniente de sonar como un choque contra las rocas, un tifón o un maremoto.

—Cada vez que te usen cundirá el pánico.

A la H le sonó coherente. Se fue a ver a las aves. Los pájaros le explicaron que ellos vivían cantando y eso no era apropiado para una letra.

—Imagináte los tímidos. ¿Y los que desafinan? —le dijo un canario— ¿Quién va a usar una letra que suena a cacareo de gallina o graznido de cuervo?

Tenía razón. Así como los animales de la selva, el desierto y la montaña. A los del fondo del mar ni los consultó. El fuego, la música, los insectos hasta las máquinas también lograron convencerla con sus argumentos.

 

Así, yendo y viniendo, pasó un año. La H seguía sin sonar. Frustrada, se sentó en un paraje solitario y lloró. Entonces, sintió un zumbido que no sonaba pero estaba. Era el silencio. Ni se le había pasado por la cabeza consultarlo. A decir verdad, como causante de su dolor, no podía ni verlo… ni escucharlo. 

Al notarla tan decaída, el silencio hizo lo que nunca: habló.

—Yo me sentiría orgullosa de ser silenciosa. No es un defecto, es una virtud.

—Habría que preguntarle a un mudo si piensa lo mismo —le reclamó la H con agresividad.

—Que no suenes no quiere decir que no existas —insistió el otro—. El sol brilla en silencio y a nadie le es indiferente. Las estrellas van y vienen calladitas. ¿Y alguien las olvida? Las flores y las plantas crecen sin conversar. Los artistas crean en silencio y muchas, muchísimas veces, es mejor callarse que decir algo. En silencio se piensa, se ama, se madura, se lee. Los colores y los perfumes no necesitan sonar. A nadie mata el silencio. Es más, detrás de mí hay un universo de emociones y sentimientos que se expresan sin decir ni mu… El silencio es una puerta o una ventana. No es mudo, querida —dijo y se calló.

La H pensó bastante en eso y cuando estuvo nuevamente frente a su pares alfabéticas, les repitió esos argumentos y comunicó su decisión de seguir sin sonido.

—El silencio significa muchas cosas. Tanto como las palabras —concluyó.

Las otras letras chillaron, gritaron, pero la H no dijo más nada. Solo cuando todas se miraron, en silencio, comprendieron 

 

 

 
Libros de interés
lunes, 09 de marzo de 2009
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Fuimos de mascaritas por el pueblo y nos dieron huevos y chocolate
domingo, 01 de marzo de 2009

ImageNadie falto a la cita el Miércoles de Mascaritas. La novia, el novio, el cura , los invitados, algún viejecito, la hija del novio muy glamorosa, vino hasta un presidente muy popular que responde al nombre de Obama, acompañado como no por su guardaespaldas particular. Por supuesto que la prensa no pudo faltar y durante todo el recorrido nos acompañó un famoso periodista , micro en mano y cámara de foto siempre dispuesta para no perderse nada.

Y con todo este cortejo recorrimos el casco antiguo de nuestro pueblo, parándonos en casas particulares a pedir huevos y en muchos comercios que colaboraron con la iniciativa y tenían sus cartones de huevos preparados para tan grata visita. Hasta en la Biblioteca hicimos una paradita y los personajes de los cuentos al ver a tanta gente extraña se escondieron entre las páginas de los libros aguantando la respiración (como yo de pequeña cuando las mascaritas tocaban en la puerta de mi casa, solo que yo lo hacía debajo de la cama). Menos mal que la bibliotecaria nos tenía una gran sorpresa preparada “caramelos y huevitos”. Y todos poco a poco fueron llenando sus bolsos y sus cestas de huevos, el cura , no el de nuestro pueblo sino el de nuestro pasacalle fue el primero en llenar la cesta no sólo de huevos sino de galletas y chocolate que acabamos compartiendo en la Plaza de la Iglesia.

Muchos padre nos acompañaron en el recorrido, quizás recordando viejos tiempos. Al final todos los huevos recogidos se los entregamos al cura, al autentico o sea a Matías, para que el se los hiciera llegar a los más necesitados. Fue una tarde  de algarabía en la calle, de recuperar viejas tradiciones o por lo menos   de  hacer que no se olviden y sólo dar las gracias a todos los que lo hicieron posible: vecinos, comerciantes, padres y madres y sobre todo los niños y niñas de Tenteatro que sacaron sus mejores galas o las de sus padres para pasar una tarde de “mascarita”.

 
Cuento: " El beso viajero"
domingo, 01 de marzo de 2009

Autor BIANFA

La Mamá de Esteban, como todas las noches, lo arropó en la cama, le acarició el cabello, y le dio un beso. Antes de darle las “buenas noches” y cuando estaba por apagar la luz, volvió a mirarlo y le dijo:

— ¿Sabés que todas las noches, yo te doy un beso y vos no? –y prosiguió—   Hoy, ¿me das uno vos?

Esteban asintió con la cabeza, apretó los labios haciendo trompita y se acercó a la mejilla de su mamá. Pero justo cuando iba a darle el beso, le dieron ganas de estornudar. Rápidamente juntó sus manos, se las llevó a la boca, hizo “¡Chuic!” dentro de ellas depositando el beso, y estornudó.

— Te pido un beso y me das un estornudo. –dijo la mamá de Esteban en broma.

—Ya te lo doy, –dijo Esteban– lo tengo aquí entre mis manos. —  y las abrió.

En el mismo momento en que Esteban abría sus manos, un vientito muy suave que entró por la puerta y se dirigía hacia la ventana, le arrebató el beso que salió volando.

—Mi beso, mi beso...  –alcanzó a decir Esteban.

— ¿Qué pasa con tu beso? –preguntó la Mamá.

—Se voló por la ventana. –aclaró Esteban.

La Mamá miró a Esteban, miró la ventana, suspiró profundamente, y dijo:

—Bueno, no importa, si no tenés ganas de darme un beso no te voy a obligar.

—No, mirá que de verdad yoteloibaadarymevinoelestornudoyloguardé entremismanosydespuéslaventa...,  yelvien… –terminó diciendo despacito y señalando la ventana; pero ya sólo con la luz apagada, la puerta cerrada y la frase “hasta mañana” de Mamá en sus oídos dichas desde el pasillo que daba al baño.

—El beso se voló por la ventana. –volvió a decir Esteban despacito.

—Libre. –pensó el beso que viajaba en el viento en la estrellada noche de Buenos Aires. —Libre de besar de la forma que quiera. –dijo en voz alta el beso y se dejó llevar por el viento.

 

En la iluminada noche, la luna le mostró su primer destino. Llegó justo a decir “¡chuic!” entre medio de dos novios que se hablaban de amor en una plaza.

—Tierno... –dijo– Fue un beso tierno, lleno de amor… — y siguió volando.        El segundo lo eligió después de mirar un rato a través del vidrio de un café. Un melancólico porteño nocturno, miraba sin mirar y pensaba en la dama que había perdido, tan sólo, para escribir un tango. El beso arremetió y en el preciso instante en que el tanguero acercaba la foto, fue el “¡chuic!” que se estampó en la imagen.

—Mitad ternura, mitad consuelo, –pensó el beso y se dio cuenta de que ya había besado desde el amor y desde el consuelo.

Mirando por la ventana entreabierta de un departamento, le llamó la atención ver a una viejita que acariciaba a su gato. No lo dudó, y en el preciso instante en que la nona se acercaba al felino, hizo “¡chuic!”, y entendió lo que era un beso por agradecimiento, agradecimiento por la compañía.

Y siguió volando y volando y quiso saber cómo se sentía besar una estatua de la plaza y se dio cuenta de que era frío; era un beso frío como cuando uno lo da sin ganas.

Y después planeó y planeó por encima de una cancha, y en el preciso momento en que hacían un gol, alcanzó a hacer el “¡chuic!” con que un hincha besaba la camiseta amada. Y pudo sentir lo que era besar con pasión.

Aún miraba las luces de la cancha y por no mirar para adelante entró por la ventana de un sanatorio y terminó estampado en el vidrio de la sala de maternidad. Se fue escurriendo por la resbaladiza superficie mientras miraba cómo una mamá amamantaba a su recién nacido. Juntó todas las fuerzas que pudo, se desprendió del vidrio y alcanzó a hacer “¡chuic!” en la frente del bebé para saber de la tibieza del beso de una mamá.

Siguió volando y pensó que ya era suficiente, que por esa noche  le alcanzaba y que habría más noches para salir a buscar nuevas formas de besos. Dobló en la primera esquina, se subió al viento fresco que venía del sur y buscó la casa.

La ventana de Esteban aún estaba abierta. Miró para adentro y en el preciso momento en que el niño bostezaba se metió hasta el fondo de su garganta. Esta vez no fue estornudo sino una tos muy violenta la que lo sobresaltó. No había alcanzado a toser tres veces cuando su mamá al pie de la cama ya le había dado agua y una caricia en la frente.

—Te ahogaste dormido. –dijo la Mamá.

—No, Mami, mi beso volvió por la ventana y se metió en mi garganta, y para que veas que es cierto, en este momento te lo voy a dar.

Hizo una hermosa trompita y el “¡chuic!” salió muy grande y fuerte, con ternura, con agradecimiento por el cuidado, con pasión, con amor por sentirse amado.

La Mamá de Esteban se quedó mirando, disfrutando del beso que había recibido. Se acercó a él, le acarició la cabeza y le dio un beso muy tibio como sólo las mamás saben dar las noches en que a uno lo arropan y le acarician la cabeza justo antes de decir “hasta mañana”.Image

 
Esta semana no cerramos por Carnavales..
domingo, 22 de febrero de 2009

ImageSólo el Martes, día de fiesta no habrá clase en nuestro Rinconcito de Tenteatro. El resto de la semana aprovecharemos que el carnaval pasa por aquí para subirnos a su cola  y celebrarlo a  nuestra manera. Los más pequeñitos podrán asistir a clase disfrazados de su personaje favorito: spiderman, piratas, princesas, hadas, sirenitas, vampiros…… Es una tarde para bailar, jugar y lucir nuestras mejores galas carnavaleras.

El miércoles es un día muy especial, vamos a celebrar “Un paseo de mascaritas”. Todos los niños y niñas que  participan en clase ese día y los demás que quieran sumarse nos vamos de boda por las calles del Casco antiguo. Tendremos cura, novios, novias, padrinos y demás familia. Ha confirmado su asistencia Obama que vendrá acompañado de su guardaespaldas particular. Intentaremos llenar las calles de ruido, color y diversión y visitar a los vecinos y comerciantes que quieran colaborar dándonos unos huevitos, como en los viejos tiempos de las mascaritas. Huevitos que no pasarán a adornar las paredes y suelos de nuestras calles sino que irán destinados a Caritas Parroquial y al asilo de Ancianos de Santa Brígida.   Esperamos recoger muchísimos huevos, aunque también se admiten golosinas. Todos  los papas y mamás están invitados a acompañarnos por las calles del pueblo.Image

 
Las tortillas de Carnaval que hace mi madre..
domingo, 22 de febrero de 2009

ImageLa Receta: Tortillas de Carnaval.

Ingredientes:   ½ litro de leche, ½ litro de agua, 8 huevos, 2 cucharas soperas de matalahúva (anis) ½ cucharada sopera de canela molida, las ralladuras de un limón, 200 gr de azúcar, un pizco de sal fina y la harina necesaria (sobre 1 kg).

Preparación: En un bol, batimos los huevos,  le añadimos la leche y el agua. Luego le añadimos la canela, la matalahúva y las ralladuras del limón y seguimos batiendo bien. Añadimos el azúcar y la sal y empezamos a poner la harina, poco a poco mientras batimos. Una vez todo bien mezclado, lo dejamos reposar una horita más o menos. Cogemos una sartén y le ponemos no más de un dedo de aceite, que cubra la masa más o menos, y la ponemos a calentar.  Con el aceite caliente, empezamos a verter con un cucharón pequeñas porciones, según el tamaño que las queramos y las dejamos  que se doren por los dos lados, sin que se quemen. Las vamos apartando en una fuente con papel absorbente y reponemos aceite, cuando veamos que se va mermando y para que no se nos recaliente demasiado el aceite.  A la receta, a veces le añade un poquito de gofio e incluso un vasito de vino tinto, que también le va muy bien.  Para comerlas, se suele servir con miel para que se le ponga al gusto…. Y que se chupen los dedos.

 
Dejame que te cuente.... si es cierto
jueves, 19 de febrero de 2009

ImageLa web del ayuntamiento www.santabrigida.es ha emitido la siguiente nota informativa que nos afecta.  ES CIERTO, parece que estamos de enhorabuena todos los que apostamos y creimos en este proyecto  de Tenteatro.  Creo que vamos a ganar todos…. Ya les informaré con más detalle.


 nota informativa de www.santabrigida.es

EL AYUNTAMIENTO GARANTIZARÁ LA ACTIVIDAD TEATRAL INFANTIL MEDIANTE UNA SUBVENCIÓN A “TENTEATRO”

miércoles, 18 de febrero de 2009

  • Se programarán dos espectáculos teatrales coincidiendo con las fiestas navideñas y con la finalización del curso escolar

 

El Ayuntamiento de Santa Brígida, que preside Lucas Bravo de Laguna, subvencionara el “Taller Lúdico Teatral Tenteatro”, que dirige Alicia Ramos, para garantizar esta actividad a los/as niños/as de la Villa. En la actualidad, este taller cuenta con más de 75 alumnos/as de edades comprendidas entre 3 y 14 años. El Alcalde ha destacado, que se ha optado por esta nueva modalidad para que “esta actividad se desarrolle de forma continuada en el municipio, de manera que los alumnos cuenten con una formación de calidad a lo largo de los distintos cursos escolares”.

Desde la Concejalía de Educación, Oneida Socorro, ha informado que las clases se impartirán en las instalaciones que Tenteatro tiene en la Villa, “aunque podrán disponer del Centro Cultural de la Villa durante una semana al mes, para que los/as alumnos/as se familiaricen con el espacio escénico”. La Concejala de Educación también destaca que se programarán dos espectáculos, abiertos al público, coincidiendo con las fiestas navideñas y con la finalización del curso escolar. Además, este Taller Lúdico Teatral, también participará puntualmente en algunos de los eventos municipales que se organicen a lo largo del año.
 
Tiempo de Carnaval..... I PARTE
domingo, 15 de febrero de 2009

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Todos los niños tienen el derecho a bailar y a divertirse

Carnaval es música, es color y fantasía. Carnaval también es historia y tradición. Una buena historia para contar a los niños. Un buen momento para que los niños salgan a la calle convertidos, a través de un disfraz, en el personaje que él siempre ha deseado ser, durante todo un día. Todos los niños tienen el derecho a divertirse, a salir disfrazados, para bailar y participar de la fiesta más alegre de todo el año. No te lo pienses más... ¡manos a obra!

Breve historia del carnaval

A tu hijo, seguramente, le bastará ilusionarse con los disfraces, los colores, los bailes, y los desfiles de carnaval. Pero sería interesante que, si él se despertara para saber algo más, los padres estuvieran preparados para contestarle. ¿Alguna vez te has preguntado porque uno se disfraza durante el carnaval? Pues, aquí tienes algunas respuestas:
ImageLos verdaderos orígenes del Carnaval todavía son una incógnita. No hay como comprobar científicamente dónde y cuándo nació el Carnaval. Los estudios estiman que los primeros cultos que más tarde se denominarían Carnaval fueron realizados años antes de Cristo, en la agricultura, cuando los campesinos se reunían en verano con los rostros enmascarados y los cuerpos totalmente pintados, alrededor de una hoguera, para celebrar la fertilidad y productividad del suelo, bien como alejar los malos espíritus de la cosecha. La primera concentración carnavalesca se localiza en Egipto. La fiesta no era nada más que danza, cánticos, y los participantes usaban máscaras y disfraces como símbolo de la inexistencia de clases sociales. Después la tradición llegó a Grecia. Allá por el siglo VI a. C., existía la costumbre de pasear un barco con ruedas (carrus navalis) donde la gente bailaba todo tipo de danza. En Roma el carro era dedicado a la diosa egipcia Isis, propagando el culto a los celtas y germanos. Las ceremonias tenían un punto en común. Estaban asociadas a fenómenos espirituales, astronómicos y a ciclos naturales, y se manifestaban a través de expresiones como la danza, los cánticos, la sátira, las máscaras, y el desorden. En una sociedad con tantas diferencias sociales, las fiestas suplían la necesidad de libertad para todos. Ricos y pobres se mezclaban durante el carnaval sin reconocerse.
Enseguida, el carnaval llega a Venecia, y de ahí a todo el mundo. Y poco a poco fue moldeando sus características, dependiendo de las costumbres propias de cada país. ImagePero, por lo general, el carnaval se define a través de máscaras, disfraces, carrozas, desfiles, bailes, etc.

Diversión para los niños

Con disfraces, máscaras, y el maquillaje, puede montar una fiesta de carnaval para tu hijo. Existen temas para aburrirse, desde una caracterización de animales como el gato, la mariposa, el perro, a la transformación en el Conde Drácula, Payaso, Bruja, pasando por personajes como Spider man, Cenicienta, Super man, Los Increíbles, y otros. Es hora de poner la imaginación para trabajar y crear una original fiesta de Carnaval en familia y entre amigos. ¡Adelante!

Extracto de un artículo de www.guiainfantil.com
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