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Palabritas de Lucía
Palabritas de Lucia... sin que mamá se entere PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
domingo, 21 de octubre de 2012
ImageLa detective y yo bailábamos sobre una pata, como diría la abuela, porque mamá ya había dejado de hablar sola por la casa… ―hasta el otro día, ¡claro!―, cuando la vimos con un nuevo guion de teatro entre las manos. Con mamá, nunca se sabe. Puede estar callada durante semanas, meses e incluso, años y de repente empezar a hablar y no parar. Ella dice que no puede dejar pasar el momento porque se hace mayor y luego sólo le ofrecerían papeles de abuelita. Por lo menos, en teatro, ha tenido que pasar bien de largo  los cuarenta para  que le ofrezcan cosas interesantes, aunque solo cobre en satisfacción. Peor lo lleva en la vida laboral, donde dice que las posibilidades de encontrar trabajo son tan poco probables  como que “las gallinas meen”.

―¡Que ordinariez! ― diría La Bella. 

Pero volviendo a  lo de que mamá habla sola, diría que estos meses nos ha dado hasta miedo. Al principio empezó suave y se echaba sus discursos mientras tendía la ropa, regaba las flores o fregaba los platos ―Si, Bella, porque mamá, de vez en cuando friega los platos, cuando le toca según el turno establecido por ella misma y que curiosamente ella no entra―. Pero la Detective sospecha que hubo un momento en que el personaje se apoderó de ella y ya no la dejó en paz hasta hace unas pocas semanas. ¡Cuánto sufrimiento! Al principio yo no entendía nada y le pregunté que por qué hablaba así, y ella me respondió que era para la Boda. 

―¿Una boda…? Pero ¿quién se casa e invita a semejante personaje a su boda?

Mi madre me dijo que era una obra de Lorca y que se llamaba Bodas de Sangre, qué me iba a gustar mucho. Y, bueno, si he de ser sincera, estuve a punto de no ir, después de una noche que la acompañé a la cama y en vez de contarme un cuento, me empezó a soltar la última escena de la obra. ¡Me entró un frío en el cuerpo…! La miré con ojos de espantó y le suplique que no siguiera, que me contará un cuento de esos que ella se inventa y que a lo mejo, si la iba a ver, me ponía lo más lejos posible del escenario: ¡O sea, con los músicos! Al final fui a ver Bodas de Sangre, y me gustó todo tanto: los músicos, las niñas que bailaban, los que actuaban… que volví a repetir la última vez que la hizo y me puse en primera fila como una valiente. Y como todo se pega, ahora la que habla sola soy yo, porque tengo que hacer de Madrasta en Blancanieves, para esta próxima Navidad y mami siempre me dice:

―Mira, Lucia, el día que vayas a buscar el pan y te salga la voz de la madrastra, ponte a temblar, porque ya te perseguirá el personaje como una sombra.

Qué pena que La Ilustrada está en la isla de enfrente, porque cuando mamá me habla así, necesito que alguien me descifre sus palabras y eso sólo ella lo sabe hacer. De hecho, ella descubrió el  punto de locura de mi madre mucho antes que yo.

ImageLa verdad es que todos en casa necesitábamos un tiempo de silencio y cuando digo ―TODOS―, me refiero a los que todavía tienen que ir donde apunta el dedo de Mamá o El Mago. Y sin pensarlo dos veces, nos fuimos unos días al Silencio, que así es como llama mamá a la isla de Fuerteventura. La verdad es que no está “El horno para bollos”, como diría la abuela, pero nos daba tanta envidia cuando veíamos las fotos de La Bella y La Ilustrada de chicas en esa isla, que hasta que La Detective y yo no los convencimos, no paramos. Pero, eso sí, Mami lo dejó bien clarito, apuntando con el dedo como siempre:

―¡Vale! haremos el esfuerzo e iremos,  pero yo no voy a otra isla a pasarme el día en un apartamento tirada en la piscina, mientras hay un mundo fuera esperando. Si quieren piscina nos vamos al sur ―añadió―, y si hay suerte hasta nos roban como el año pasado y tenemos para llorar un par de meses y darle un toque de aventura a nuestro verano.

A  Fuerteventura, nos dijo,  se va, pero con libreta y bolígrafo, que eso quiere decir “Con los ojos bien abiertos”. Y así fuimos y ¡qué bien lo pasamos! Sobre todo después de bajar del barco en el que fuimos, porque yo soy una pirata de pacotilla y si el barco se mueve un poco me mareo. Bueno, mareó medio pasaje y el otro medio, atendió a los mareados. Mi Mami, ni se inmutó. Ella se pasa el tiempo en cubierta, aunque caiga el agua a cántaros y el viento la lleve de un lado a otro. Dice que así controla si todo va bien, porque se fija mucho en la cara de los trabajadores que vienen y van como si nada. Y si los ve serenos: ¡No hay nada que temer!  De vez en cuando, cuando se acercaba a la Detective ―que cada día es más miedica―, le dice

―Tranquila, no temas, no nos hundimos. Los  trabajadores están hablando de futbol.

Y la detective se queda tranquila, pero solo por un rato. Pasamos unos días maravillosos y tenía razón Mamá, cuando decía que en algunos pueblos de Fuerteventura,  te encontrarías antes con una tórtola, que con una persona. La verdad es que fue como una clase de conocimiento del medio intensiva. Allí descubrimos que el día tiene muchas horas, sobre todo, si una lo coge por la punta y bien de mañanita ya estábamos en la piscina con el silencio, las tórtolas y un niño de Arucas que siempre nos ganaba a la hora de madrugar. Y luego tocaba recorrer la isla y descubrir lo linda que es. Mamá dice que no hay mayor placer que viajar en coche, oír música, observar el paisaje y hacer una paradita de vez en cuando para retratarse y aprender. Y mira si tiene horas el día, que la detective se leyó Criadas y Señoras en dos días, descubrimos quienes eran aquellos hombres tan grandes que encontramos cuando llegamos a Betancuria, donde está la famosa montaña de Tindaya , que en Pájara hay unos  parques que ya quisiéramos tener en nuestro pueblo, que hay muchas cabras por todas partes, molinos y pueblos donde a las cuatro de la tarde no hay un alma en la calle y plazas llenas de bancos donde mamá se sentaba y disfrutaba del silencio y dejaba volar sus ojos hacía las ventanas de las casas y las iglesias. Ella dice que lo más que le gusta de las ventanas, es lo que esconden detrás: una historia o un lugar por donde escapar… (aquí también echamos de menos a la Ilustrada). Y sobre todo, descubrimos que el mar puede ser de muchos colores… tantos como los que tiene el arcoíris. Sólo depende de los ojos con que lo mires. Trajimos lapas, conchas que recogimos de las playas y un trozo de queso de recuerdo. El queso se acabo, pero las conchas están todavía en el bolso de mamá. La Detective y yo sabemos que hay un poquito de Fuerteventura en su bolso y el resto, en nuestra memoria, con colores y silencios.

Y voy a ir recortando ya, porque como dice Mami: “Vivimos tiempos de Re”. Así, cuando la vemos aparecer con unas tijeras en las manos, sabemos que toca recortarse el pelo. Porque, dice que no hay nada que no se aprenda hoy con un video de youtube. Luego, La Bella, pone el grito en el cielo cuando ve el resultado, pero Mamá le dice que “reconsidere su crítica”. Si la Detective le pide un libro nuevo, ella dice:

―¿Por qué no relees aquel que tanto te gustó? ―o también―, retoma el que dejaste a media, que no están los tiempos para tirar letras.

ImageY bueno, las lentejas, lo bien que saben cuando son recalentadas, o el pollo re cocinado de mil maneras. Y si nos salen plumas, dice mami, lo relindas que andaremos la Detective y yo. Y como reutiliza mama la ropa, de pronto, un traje se convierte en blusa y unos leotardos de dos años antes, los recorta y son unos pantys que marcan tendencias. Y por recortar, hasta hace recortes en sus planes, y recorto un barco para surcar los mares de niños y niñas y contar historias y ahí está sin salir a navegar.  Hace poco, me dijo bastante triste:

―Bueno, Lucia, ¡no pasa nada! Siempre lo puedes usar tú, mi pirata favorita y Fruca, nuestra perra, que también es pirata y anda buscando un tesoro y por eso no paraba de hacer hoyos en el jardín desde que llegó. Pero lo que son las cosas… hace un mes la vida hizo un recorte en casa y se llevó a Fruca en dos días y ahora soy la única pirata de la casa. Esos días estuvieron prohibidos los recortes en casa y todos lloramos cuanto quisimos. Porque como dice mamá, en los sentimientos no se recorta nada.

 

 
Un tiempo maravilloso... PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
domingo, 19 de febrero de 2012

Image Cuando cree mi web tenteatro jamás pensé que llegaría a las ochenta mil visitas;  es más, pensé que sería una cosa pasajera.  Empecé tímidamente, como pidiendo permiso, pero siempre con la seguridad de llevar un buen patrón al mando de los detalles técnicos, del trabajo duro. Sólo pretendía ser una vía para no perder el contacto con todos los niños y niñas que participaban en el Taller de Tenteatro en un tiempo que se presentaba  duro y que pude superar con la ayuda de todos los que apostaban por mi trabajo. Nunca me dejaron tirar la toalla y me empujaron a seguir adelante.  Crear  este espacio era más bien una cuestión de necesidad, eran tiempos de escasez económica, había que ahorrar en papeles, en fotocopias, en llamadas de teléfono.  Pero como siempre he sido un trasero inquieto pronto quise darle más contenido, no sólo usarla para mostrar nuestro trabajo, tener a los padres informados, bajarse las obras y estar al día en las tareas que realizábamos, sino para compartir cuentos, poesías, libros, canciones, aventuras, ocurrencias...  y entonces se abrió para mí un mundo mágico que domingo tras domingo durante cuatro  años he ido alimentando.

Image Y  como quién quiere celeste que le cueste, me  vi en la aventura de mandar muchos correos a escritores, ilustradores y músicos para solicitar permiso para subir sus obras. Nunca obtuve un no por respuesta.  Así surgieron amistades y descubrí que existen muchas brujas locas y maravillosas al otro lado del mundo, brujas de una gran generosidad, capaces de escribirte un cuento sólo para ti porque quieres hacer un regalo especial, o una poesía en una noche. Así conocí a una mujer maravillosa con la que mantengo amistad en la distancia: Mercedes. A ella me condujo mi deseo de pedirle a Bianfa, un escritor  ilustrador  argentino permiso para subir uno de sus cuentos, "El Huevo Azul", un cuento que me maravilló desde que lo leí y me condujo a buscar todo lo que llevará la firma de él. Durante meses le escribí a todos los correos que encontré y siempre recuerdo que le ponía  que disculpará mi insistencia, pero nunca obtuve respuesta.

Al año de mandarle mi primer correo recibí  respuesta, una respuesta que me golpeó el corazón. Lo firmaba Mercedes, su compañera. Ella estaba aterrizando de su viaje por el dolor y se topo con mis correos y me contestó para decirme que Bianfa había muerto justo cuando yo empecé a escribirle y por eso nunca contestó a mis peticiones. Me dijo que nunca las leyó pero que estaría encantado de que sus historias atravesaran las orillas que nos separan  y que ¡adelante!. Y así de vez en cuando saco el maravilloso mundo de este hombre a pasear por mi web y celebro la magia que tiene este bicho. Ha sido una de las cosas más bellas que me han aportado esta experiencia.

ImageTambién compartir aventuras de infancias de tantas y tantas personas que se han parado un ratito a hacer un repaso por su niñez y compartirla; las recibí todas como un gran regalo envuelto en papel de generosidad. Me quede esperando algunas, pero me imagino que si no llegaron es que no estaban para mí.  Mucha música, historias animadas, cuentos dedicados, reportajes de nuestro trabajo… muchas horas de  buscar, de disfrutar y leer. Una aventura apasionante. La página fue creciendo en seguidores y yo intentando siempre buscar algo nuevo; sobre todo siempre me ha interesado el mundo de los libros para los chiquillos y por eso siempre la Biblioteca Municipal y las librerías han tenido un gran espacio en mi web.

Un día se me coló Lucia, con sus palabritas y me empezó a marear la cabeza con sus cosas y su manera particular de ver el mundo  y paseando por la calle he descubierto que tiene hasta club de fans y todo.  Y todos quieren saber  de la Detective, La Ilustrada y La Bella. Temo que sus fans van a sentir mucho que durante un tiempo ella se guarde sus palabritas para ella.

ImageY ahora se me ha colado la hora de dejar descansar por un tiempo esta web, no por falta de ideas o ganas de compartir; ni de libros que recomendar, ni infancias que conocer, sino porque llegó el momento de parar y de dejar reposar la mente, para poquito a poco cargar las pilas con las que seguir aprendiendo y porque no admitirlo, para dedicar todas mis energías a lo que ahora me parece lo primordial: dejarme la piel sobreviviendo a esta crisis que nos sube por las piernas y nos pinta un horizonte lleno de nubarrones. No quiero que me coja la tormenta y si me coge quiero llevar un buen paragua para proteger a lo que más mi importa en la vida: mis hijas.Ahora  toca otra aventura… Y como es de bien nacido ser agradecida y para que la historia haya funcionado tan bien, no puedo olvidarme que detrás de este espacio hay mucha gente directa o indirectamente implicada y gracias a tod@s hemos llegado hasta aquí.

Quiero agradecer en primer lugar a la persona que es la gran artífice de esta web:  Sinforiano Quintana (Sinfo). Sin él jamás hubiera sido posible, yo busco, preparo, exijo, quiero las cosas como las quiero, pero sin sus conocimientos de este mundo y su gran paciencia jamás esta web hubiera visto la luz. Muchas horas dedicadas cada domingo para que todo quedara como yo quería, como diría un amigo mío  “yo soy la mujer que apunto con el dedo y digo ¡asi!” Eternamente agradecida…  Mil gracias al creador de mi Logo, Juan Ramón López, por entender siempre lo que yo quería y jamás escuchar de su boca un No… Gracias a todos los escritores y escritoras; ilustradores e ilustradoras, colaboradores que me regalaron la oportunidad de compartir su trabajo. ImageA todos los hombres y mujeres que fueron niñ@s y no se olvidaron y nos llenaron cada domingo la noche de sensaciones, olores, músicas… tiempo. Gracias a los que me han seguido todos estos años y han dejado sus mensajes de cariño.  Y sobre todo a mis niñas pequeñas que son mi mayor tesoro y mi máxima inspiración.

Y esto no es un adiós sino hasta la vista, hasta cuando el viento me sea favorable y pueda sacar mi escoba de bruja aficionada y recorrer el mágico mundo de las palabras, los sueños, las ilusiones. Mientras tanto nunca dejen de soñar y de jugar. Un abrazo

 
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domingo, 01 de enero de 2012

ImageQueridos Reyes Magos:

Esta debe ser la quinta carta que escribo. Bueno… la verdad es que la Detective y yo nos pasamos desde que empieza la Navidad, escribiendo cartas y más cartas que luego Mami las ve y como diría la Ilustrada: «empiezan las negociaciones» Dicen la Bella y la Ilustrada que siempre ha sido así, que mamá tiene línea directa con los Reyes Magos, como si los conociera de toda la vida. Bueno, hasta la Detective piensa a veces que mamá es la consejera de los Reyes, porque siempre acaban trayendo lo que ella quiere. Mami dice que es porque los Reyes saben lo que cada niño y niña necesita y le conviene, y al final acaba teniendo razón, por lo que es casi seguro que a mí este año no me van a traer la Nintendo DSI, porque aún no estoy preparada, antes tengo que aprender a patinar. La Detective a veces viene con sus dudas y sus preguntas y ya anda medio mosqueada. Mami dice que es normal, pero que no se le olvide, que los Reyes vienen llamados por la energía y la ilusión que cada uno le envía y el día que su ilusión no sea lo suficientemente fuerte, ellos dejarán de venir, porque los Reyes esa noche tan mágica no pueden perder el tiempo con niñ@s sin ilusiones y entonces habrá que pasar al plan B. Así que en casa estamos sobrados de ilusión…  y el Plan B tendrá que esperar.

ImageLa verdad es que ya hemos tenido un regalo muy bonito antes de Navidad. Nos fuimos a Tenerife en barco, el Mago, Mami, La Detective y yo. Fue un viaje para cargar al espíritu de cosas bellas, aunque mi hermana la Ilustrada dirá que es una cursilada de esas que se le ocurren  a Mami y que lo que querían el Mago y Mami era comprobar como vivía ella allá y matarnos a caminar de un lado a otro. La verdad es que lo pasamos muy bien y la Detective y yo batimos records: ¡Aguantamos todo el día sin pedir nada!  Yo solo pedí que el barco no tuviera ningún problema y que no se moviera mucho, porque aunque yo soy pirata, el mar me marea. La Detective dice que soy una pirata de pacotilla y debe ser eso… porque soy pirata a la fuerza. Queridos Reyes, a ver si este año me traen un poquito más de vista para quitarme el parche y ser de nuevo una Princesa.

Aparte de lo que ya ustedes saben, les quiero pedir unos cuántos regalos especiales… para personas especiales:

  • Para mi abuela Angelina, una pastilla mágica para que cante todos los días como la noche  de Navidad. Y para mi abuela Algumira que nunca pierda su buen humor y sus ganas de jugar con nosotras a las cartas.
  • Para el Mago unas botas como las del Gato con Botas para que pueda recorrer cada rinconcito de la isla sin cansarse  mucho y una gran pluma para que nunca se canse de escribir.
  • Para la Ilustrada una mochila en la que se lleve todos nuestros besos y abrazos a Tenerife y los vaya sacando cuando se sienta sola y triste.
  • Para la Bella le pido un cartel  gigante para su habitación donde ponga «Abierto para Lucia todos los días del año»
  • Para la Detective un manual para que aprenda a  tocar la guitarra y el año que viene en Navidad no sólo cantemos isas y folias, sino canciones de The Beatles que a ella le encantan.
  • Para Mami le pido ilusión y una caja de colores gigantesImage para que siga pintando el mundo de fantasía y que siga hablando sola o con los lagartos, porque eso es señal que la vida le sonríe.

Bueno, queridos Reyes, he hecho recortes, porque yo pediría más cosas. Por lo pronto ya tengo una reunión convocada para el día cuatro con todos los de casa, a la que me temo que no asistirán las más vagas. Quiero que entre todos preparemos la casa para recibirlos. Para que el camino este limpio y haya suficiente agua, leche y galletas para ustedes y los camellos, y como de ilusión andamos sobrados como diría la Ilustrada, la compartimos con todos aquellos que andan escasos, porque es lo único que no debe sufrir ningún recorte. Un besito: Lucia

 
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domingo, 27 de noviembre de 2011

Image A mami le encanta el otoño (excepto este). Le gusta cuando los días se acortan, las tardes se vuelven grises y las nubes cada día nos regalan un cuadro diferente en el cielo. Se puede pasar horas mirándolas y explicándonos cuando cambian de color: Si se ponen naranjas siempre dice que la Virgen esta planchando;  cuando se ponen redonditas como buñuelos dice que en el cielo están plantando coliflores y si corren mucho es que se les hace tarde para llegar a algún sitio. La Detective y yo nos quedamos con la boca abierta de todo lo que sabe y agradecemos que no este aquí La  Ilustrada para bajarnos de las nubes y decirnos que mamá se inventa las historias. Que ni la Virgen plancha, ni hay burros volando, sino que mamá es muy fantasiosa… Aunque últimamente La Ilustrada ha cambiado mucho y a veces creo que le escribe a mamá para que le cuente alguna historia que la haga sentirse en casa, como cuando era chica y mamá la hacía reír y le contaba unos cuentos que ella se inventaba solo para la Bella y la Ilustrada. De vez en cuando antes de dormir les decía: Cierren los ojos, escuchen y dejen que la imaginación  salga de paseo. Entonces las dos, que por aquella época eran muy buenas y adoraban las locuras de mamá, cerraban los ojos y escuchaban.  «Imagina que eres un duende chiquitito caminando en un campo lleno de hierbas y flores de todos los tamaños. ¡Huele a flores felices¡» Y así les contaba una historia fantástica que ellas eran capaces de ver solo con su imaginación. La Ilustrada lo llama visualizaciones y recuerda que le gustaban mucho. Mama sigue visualizando y de vez en cuando se ve en una nube de esas que pasan a toda prisa viajando a un lugar muy lejano, donde la vida sea menos complicada y la gente se vuelva invisible cuando mienta. Mami solo visualiza pero como le pone tanto empeño, cualquier día La Detective y yo la veremos diciéndonos adiós desde el cielo y gritándonos a todo pulmón: «Que no me entere que ven los Simpsom».

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Escrito por Administrator   
domingo, 30 de octubre de 2011

Image  Me han puesto una lentilla en un ojo. Ahora soy una pirata con parche y catalejo porque con la lentilla veo hasta la sonrisa de la luna. Si me la hubiesen puesto hace un par de meses, en verano  seguro que habría visto al ladronzuelo que nos arruinó las vacaciones en el sur. Menuda aventura… que hasta fuimos a una comisaría donde no paraban de hacer preguntas, sólo faltaba que le preguntaran a mama la dirección de la casa del ladrón! Y pienso yo: ¿si roban para comer, porque no se llevaron lo que había en la nevera que estaba llena? No… el muy pillo se llevó lo más caro: la cámara de fotos de mami, que ya no puede sacarle foto a las hormigas y su portátil y a papi lo dejo sin identidad y si se descuida sin dinero y sin su móvil. Vamos, que tengo yo mi lentilla y ese no se lleva nada porque lo cogemos con las manos en el delito y mi madre con esa rabia que a ella le sale cuando le tocan las narices se le tira al cuello y le hace una llave y La Detective toma nota de todos los detalles para escribirlo en su diario y El Mago, de un soplido lo manda directo a la comisaria; pero no pudo ser. Lo mejor de ese día es que mientras nosotros estábamos pasando ese duro trance como diría La Detective, estaba naciendo mi primo Saul. Cuando volvíamos a casa  tristes, después de recoger todo rápidamente, mami dijo: «Hay que quedarse con lo bueno,  hoy tienen un nuevo primo,  aunque no pueda hacerle una foto» Y es que nunca llueve a gusto de tod@s.

Es curioso, mi madre dice que quién tiene hijos no pasa vergüenza, pero yo diría que es al revés, quién tiene una madre como la mía no pasa vergüenza. Eso lo diría también La Ilustrada, que anda tan metida en ilustrarse que apena nos llama y hace meses que no viene… Digo esto porque ahora ando más tiempo sin gafas y como El Mago me compra unos parches muy simpáticos, la gente del pueblo ha venido a descubrir ahora que hace un año que soy pirata. Cuando paseo por la calle se me quedan mirando y preguntan con cara de susto ¿Qué le pasa a la niña en el ojo? Mami a las tres primeras personas les explica y da todo tipo de detalles, pero cuando ya no puede más, sobre todo por la cara que ponen cuando preguntan, con los ojos muy abiertos, cara de dar el pésame diría La Detective, mami dice: «Se le perdió un ojo anoche, estará debajo de la cama, mirare después cuando barra, mientras tanto se lo tapo hasta ver si  lo encontramos»  Entonces yo digo: «mamaaaaaaaaaaaa» y ella me reconoce que es broma, y lo vuelve a explicar, pero la vergüenza no hay quién me la quite. Y es que mami dice que ella no tiene la culpa que la gente mire sin ver, yo no sé qué diablos quiere decir y si al menos estuviera La Ilustrada que ya sabe descifrar los códigos de mamá.

Image Mami dice que hay que recortar. Ella ha empezado y se ha recortado el pelo con sus propias manos. Pero la más que tiene que recortar es La Detective que está en la edad en la que La Ilustrada diría que es cuando los padres tienen que contar hasta cien o abrir la ventana para coger aire antes de perder los papeles, también llamado nervios. Yo le digo a La Detective que tiene que tener paciencia con mami, que está recortando por nuestro bien. Pero ella venga a pedir y cada día viene con algo nuevo y entonces empieza con su machaque… Mami dice que La Ilustrada era un angelito comparada con La Detective. Primero quería un Messenger para hacer los deberes,  ̶ menuda tontería ̶   yo para hacer los deberes solo necesito una mesa y una silla y que El Mago me eche una mano. Mi madre le dice que vaya a la biblio con las amigas, pero eso ya no se lleva, ahora se hacen los deberes conectadas… Estuvo varios días que daba los buenos días con un ¡Quiero un Messenger! y las buenas noches igual, hasta que El Mago le hizo uno especial y ya paso a otro tema: el dichoso Hallowen. Quiere disfrazarse e ir a pedir golosinas cons sus amigos  con el rollo ese de truco o trato, y ahí sí que no hay nada que hacer, porque para mami hay dos cosas que no admite: Carnavales fuera de temporada y que nos visite Papa Noel. Así ha sido y será mientras se viva bajo su techo, y si no que se lo pregunten a la Bella y La Ilustrada, que pensándolo bien, se han hecho grandes muy felices con los recortes de mami y no han crecido traumadas ni nada de eso. Pero dice mamí que su mayor recorte llegará dentro de poco pero para que vamos a preocuparnos todavía por medios días si nos quedan días enteros.

 
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